Para vida de encontrar algo, necesitas haberlo perdido primero. También, debes de acordarte del último lugar donde lo viste por última vez.
Otras veces, entre más tratas de buscarlo, menos puedes encontrarlo hasta que se te olvida y aparece justo en tu mano.
Hoy decido y también olvido. Tengo ya unos diez meses fuera de "mi mundo", fuera de esa zona, que si no era confort, era de estrellas y de unicornios.
Hoy más que ningún otro día, deseo escribir con sinceridad, y sí, escribo como ejercicio mental. Tuvieron lugar entonces, muchos acontecimientos, que sumados dieron motivo a mi derrota. Uno tras otro, golpeándome en la cabeza sin dejarme respirar por algunos segundo. No tiene caso enumeras esos sucesos que contribuyeron en gran medida a mi caída, y si yo los escribiera en este cuadrado blancos que tal vez ni siquiera exista, puede que solamente contribuya al ocio de ti que estás leyendo esto.
Llevo ya tiempo fuera, pero no dentro de nada, estoy como en el limbo, como tratando de dormir la vida. Quizá, (me pongo a pensar para sentirme mejor) fue un descanso, un puente, un tiempo de silencio blanco, una muerte para dar inicio a un renacimiento.
Crecí yo, con la errónea idea de tener que hacer y dar todo de mí al hacer. Cualquier cosa, por más insignificante que fuera, merecía un ciento diez por ciento de mi alma. Desde un proyecto para la clase de historia, hasta una envoltura de regalo para mi mejor amiga.
Hoy, me da gusto reencontrarme o tan siquiera sentir el interior de mi alma con los dedos.
En este periodo de tiempo, que en esté momento considero "triste" o seco de alguna manera, hasta lo he descrito como "feo", también he visto muchas cosas. Eso es, ha sido un periodo de observación, (ahí voy yo otra vez tratando de hacerme sentir que no he perdido el tiempo durmiendo).
En realidad lo que tengo que aceptar es mi muerte, o el cambio, el ya mencionado RE NA CIMIENTO.
Intentaré seguir rascando mi mente, tratando de ignorar ese sonido que desde hace tiempo ya, habita mi cabeza.
Porqué tal vez, siempre me gustó esperar algo, como libros de SCHOLASTIC, o la navidad, pero hoy ha llegado un tiempo diferente, un tiempo en el que ya nadie más va a destruir mis castillos en el cielo, porque ésta vez van a estar en la tierra, enraizados y con nutrientes fluyendo y respirando.
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